Autor: Giovana Femat Roldán
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¿Cuál es la atención neurológica del infarto cerebral?
La enfermedad cerebrovascular o mejor conocida como infarto cerebral, es una afección que constituye condiciones patológicas cuya característica es la disfunción focal del tejido cerebral por un desequilibrio entre el aporte y requerimientos de oxígeno. Los tipos de accidentes pueden entenderse como agudo o crónico, isquémico o hemorrágico, dependiendo de su evolución.
Si nos referimos a un infarto cerebral, tenemos entendido que es la necrosis del tejido como falta del aporte del riego sanguíneo regional insuficiente al cerebro. Casi un 50% de las admisiones dentro del hospital general se deben de alguna forma al evento cerebro vascular, siendo una problemática de mayor prevalencia.
La estrategia de cada una de las medidas terapéuticas para los eventos agudos, es reducir el impacto social, emocional y económico que puede causar el evento cerebrovascular.
Existen factores de riesgo que son atribuidos al endurecimiento de las arterias y se consideran de gran importancia en el desarrollo humano. Podemos encontrar de primera instancia la hipertensión arterial, seguida de dislipidemias (colesterol y triglicéridos elevados), tabaquismo, diabetes mellitus, sobrepeso y obesidad, siendo el más importante el consumo de alcohol y descontrol metabólico.
Causas del infarto cerebral
La falta de flujo sanguíneo dentro del cerebro puede ser provocada por dos causas más comunes:
- La aterosclerosis, que es la formación de grasa en las paredes de las arterias y en consecuencia las arterias generan una reducción de diámetro y disminución de la cantidad de sangre que pasa por ellas.
- Por otro lado, encontramos el embolismo que se caracteriza por la formación de un coágulo o desprendimiento de la plaza grasa que viaja por el torrente sanguíneo hasta impedir el paso.
Diagnóstico del evento cerebrovascular
El diagnóstico de la enfermedad, es meramente clínico. Se sospecha cuando hay presencia de síntomas neurológicos que no se tenían previamente y con ayuda de estudios de imagen se determina su origen. Ya que la aparición es súbita en el déficit neurológico focal, que se puede presentar de una forma escalonada o gradual.
Las manifestaciones son diversas, y dependen del sitio de la afección cerebral, la forma más común es la unilateral e incluyen:
- Alteraciones del lenguaje
- Campo visual
- Debilidad hemicorporal
- Pérdida de la sensibilidad.
Los estudios que se implementan son el uso de resonancia magnética y/o tomografía de cráneo. Aunque la sospecha del médico es indispensable, la realización de estudios de imagen es fundamental para la orientación del personal médico, así como también la implementación de un tratamiento adecuado para el paciente.
Tanto la tomografía computarizada como la resonancia magnética tienen una alta sensibilidad para detectar un infarto cerebral, en estado hiperagudo o localizado en la circulación exterior. No solamente los estudios de imagen son importantes, también se deben considerar los siguientes factores:
- La valoración del paciente con glucosa sérica
- Biometría hemática
- Tiempos de coagulación
- Un electrocardiograma.
La importancia de detectar a tiempo un infarto cerebral
Los infartos cerebrales son considerados una urgencia médica, ya que el cerebro es el órgano que controla una inmensa cantidad de funciones vitales. En medicina existe una frase en relación al infarto cerebral: “el tiempo es cerebro”.
Esto hace referencia a que entre menos tiempo transcurra desde el inicio de los síntomas de un infarto cerebral, hasta el tratamiento del mismo, el daño será menor, y el pronóstico mejor. De aquí radica la importancia de tener en mente los signos y síntomas de un infarto cerebral para detectarlo a tiempo.
Síntomas de un Accidente cerebrovascular
Los síntomas que se pueden reconocer en un evento cerebrovascular son:
- Debilidad facial (asimetría de la cara)
- Debilidad de un miembro superior o inferior, con incapacidad de mantenerlos elevados
- Lenguaje alterado, en donde la pronunciación de las palabras es de forma extraña.
De acuerdo a la sintomatología y con base en diferentes parámetros tenemos lo siguiente:
- Aterosclerosis de grandes vasos: Es el mecanismo más frecuente. La aterosclerosis extracraneal se detecta por una oclusión trombótica o tromboembólica de vasos. Se sospecha en pacientes con factores de riesgo vascular y se confirma mediante angiorresonancia o angiotomografía.
- Cardioembolismo: Se debe a una oclusión de la arteria cerebral por un émbolo originado del corazón. Se caracteriza por signos neurológicos de aparición súbita, fibrilación auricular no valvular.
- Enfermedad de pequeño vaso: Ocurre en primera instancia en arterias lenticuloestriadas en el cerebro, en donde aparece la falta de movilidad en la mitad del cuerpo, falta de articulación de palabras, y mano torpe.
Tratamiento dependiendo del diagnóstico
Para el evento cerebrovascular hay tres tipos de tratamiento que dependen de cuándo se establece el diagnóstico:
- Prevención primaria: Se realiza cuando se tiene alguna de las enfermedades consideradas como factor de riesgo, el tratamiento y el control de la enfermedad va aunado a un estilo de vida saludable que privilegie el consumo de frutas y verduras, con la realización de ejercicio físico. Generalmente es el uso de rt-PA (activador tisular del plasminógeno humano) de forma intravenosa.
- El manejo agudo de la urgencia médica: siendo el más importante, ya que hay medicamentos y procedimientos que estén implicados en las primeras 4 horas y media, en donde hay favorecimiento de la recuperación del tejido cerebral y de los síntomas del infarto que posibilitan a la recuperación cerebral y la facilitación de la conexión o plasticidad neuronal.
- Prevención secundaria: Una vez establecido el infarto o la hemorragia cerebral, el tratamiento es encaminado a la prevención de otros eventos al mejorar los factores de riesgo. En esta prevención también son atendidas las secuelas del infarto y de acuerdo al tipo, y grado de invalidez se busca mejorar la independencia del paciente que lo padece.
Cada factor de riesgo reduce la posibilidad de la ocurrencia de un infarto y hemorragia. El infarto únicamente se atiende en fase aguda, a través de intervención terapéutica o procedimientos quirúrgicos.
El especialista que debe atender la enfermedad vascular cerebral es el neurólogo. Dado que es una verdadera urgencia y debe atenderse en las primeras horas. Es fundamental el tiempo que tarda en llegar al hospital, ya que puede ayudar al pronóstico y la potencial recuperación del enfermo.