Autor: Giovana Femat Roldán
Daño Cerebral Adquirido
Un daño cerebral adquirido se refiere a una lesión en el cerebro que se produce después del nacimiento de la persona y que provoca un déficit permanente o temporal, de tipo físico, psíquico, cognitivo, conductual o sensorial. Esto, a su vez, condiciona una reducción en la capacidad funcional y calidad de vida previas a la lesión.
¿Cuáles son las causas del daño cerebral adquirido?
Las causas de un daño cerebral adquirido son diversas y van desde un traumatismo por golpe, hasta un padecimiento infeccioso. En los adultos, la causa más frecuente es el ictus o infarto cerebral, mientras que en los niños, la causa más frecuente la constituyen los traumatismos craneoencefálicos.
Algunas otras causas son la falta de oxígeno en el cerebro, ya sea por ahogamiento, parada cardiorrespiratoria o intoxicación por monóxido de carbono; tumores cerebrales; enfermedades infecciosas o inflamatorias del cerebro como meningitis y encefalitis; epilepsia refractaria y radioterapia del sistema nervioso.
Aquí te detallamos algunas de las causas más comunes de daño cerebral adquirido:
Ictus o Infarto cerebral: El accidente cerebrovascular es la enfermedad neurológica más frecuente, en la que el suministro constante de sangre al cerebro es interrumpido, bien como resultado de la obstrucción (isquemia) o ruptura de una arteria (hemorragia). Al no haber un suministro de sangre adecuado en el cerebro las neuronas no reciben la sangre ni oxígeno necesarios para sobrevivir.
Contrariamente a lo que se suele creer respecto a lo que es un infarto cerebral, hay que destacar que no es sólo una enfermedad de adultos mayores, pues puede llegar a afectar a personas menores de 45-50 años y, al tratarse de individuos en edad laboral, las consecuencias en el ámbito familiar y social son de mucho impacto.
Traumatismo Craneoencefálico: es la lesión más común que se registra en el cerebro y sucede, principalmente, por golpes contundentes contra un objeto fijo. Es muy común en los accidentes de tráfico, en los que puede deberse también a una brusca aceleración o desaceleración.
Esta anomalía se presenta en cualquier persona que sufra un golpe fuerte en la cabeza que comprometa el buen funcionamiento del cerebro.
Lesión medular: Una lesión de la médula espinal a menudo causa cambios permanentes en la fortaleza, la sensibilidad y otras funciones corporales debajo del sitio de la lesión.
Tumor Cerebral: Un tumor cerebral es un crecimiento acelerado y anormal de las células del cerebro. Puede ser benigno o maligno, pero en ambos casos simplemente por el tamaño puede llegar a afectar funciones vitales del cuerpo como el habla, el equilibrio, la visión o la memoria.
Este puede ser primario, es decir, se originó a partir de células del mismo cerebro; secundario o metastásico, cuando el tumor primario está en otra parte del cuerpo y en etapas avanzadas se disemina al cerebro.
Con frecuencia, el tumor cerebral tiende a aparecer más en los hombres que en las mujeres, y aunque se puede presentar a cualquier edad, es más común en adultos.
Parálisis Facial: Esta afección genera inmovilidad parcial o total de la mitad (izquierda o derecha) de los músculos de la cara.
Cuando ocurre este tipo de parálisis, la función del nervio se pierde, causando una interrupción en todos los mensajes que el cerebro envía a los músculos de la cara. Esta interrupción es precisamente la causa de la parálisis.
¿Cuáles son las consecuencias del daño cerebral adquirido?
Las consecuencias de un daño cerebral dependen de la zona del cerebro lesionada, de la gravedad de la lesión y de la edad a la que acontece. En base a esto pueden ser:
- Alteración en el nivel de alerta. Desde una leve somnolencia, hasta una ausencia total de respuesta a todo tipo de estímulos (estado de coma). En los casos graves, el coma puede durar días o semanas. En algunos casos el “despertar” no se produce y la persona no recupera la conciencia (estado vegetativo). El mantenimiento de este estado durante al menos seis meses hace que las posibilidades de reversibilidad del mismo sean muy escasas (estado vegetativo permanente).
- Alteración en la capacidad para realizar movimientos. Se puede perder la capacidad para caminar, para vestirse, para comer, para jugar, etc. precisando ayuda para las actividades de la vida diaria.
- Alteraciones en la alimentación y deglución. En algunos casos es necesaria la alimentación por sonda.
- Alteraciones sensoriales: visión, audición, tacto, equilibrio.
- Afectación neurocognitiva: alteraciones en memoria, aprendizaje, funciones ejecutivas, atención y en la velocidad de procesamiento.
- Alteración en el lenguaje y la comunicación.
- Cambios de personalidad y cambios emocionales.
- Alteraciones de la conducta.
- Repercusión en la dinámica familiar.
¿Qué se puede hacer para disminuir las secuelas del daño cerebral adquirido?
Las secuelas de un daño cerebral adquirido dependen, en mayor medida, del tiempo de respuesta inicial, por lo que es vital conocer las distintas señales de que existe alguna lesión en el cerebro, de esta manera se podrá buscar atención médica inmediata.
No importan las circunstancias, en
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