Autor: Giovana Femat Roldán
Padecimientos
Deterioro cognitivo en la Enfermedad de Parkinson
La enfermedad de Parkinson es la 2° enfermedad neurodegenerativa más común, y la más común dentro del grupo de trastornos del movimiento. Ampliamente conocida por su característico temblor que se presenta progresivamente llegando a causar una importante discapacidad, pero esta no es la única manifestación.
Además de los signos motores, las personas que padecen Parkinson también pueden presentar signos no motores como insomnio o falta de apetito, o incluso síntomas psiquiátricos como depresión, psicósis o demencia.
Como especialistas en la atención del Parkinson, en este artículo queremos detallarte la enfermedad y sus distintas manifestaciones.
¿Qué es el Parkinson?
Es un trastorno que se debe a una degeneración de la sustancia negra a nivel del mesencéfalo en el cerebro asociada a una deficiencia de dopamina, uno de los neurotransmisores que intervienen en la comunicación entre neuronas.
Esta parte del cerebro participa en la coordinación de los movimientos mientras que la dopamina participa en diferentes niveles del sistema nervioso, de manera que ocasiona trastornos del movimiento y muchos otros síntomas. Se desconoce la causa exacta que ocasiona esta enfermedad, sin embargo, se sabe que se asocia a factores genéticos y que suele iniciar después de los 65 años.
La enfermedad de Parkinson tiene una amplia variedad de síntomas los cuales se dividen principalmente en motores y no motores. Dentro de las manifestaciones motoras se encuentran:
- Temblor en reposo
- Bradicinesia (movimientos lentos)
- Rigidez
- Inestabilidad postural
- Discinesias
- Marcha parkinsoniana, entre otros.
En cuanto a los síntomas no motores estos pueden ser tan inespecíficos como:
- Estreñimiento
- Náuseas
- Salivación excesiva
- Incontinencia
- Insomnio
- Falta de apetito.
Otros síntomas que son observados frecuentemente son los neuropsiquiátricos, pudiendo observar:
- Alucinaciones visuales
- Depresión
- Ansiedad
- Psicosis
- Ataques de pánico
- Demencia.
Demencia y enfermedad de Parkinson
Primero que nada es importante definir la demencia. Consiste en un trastorno neurodegenerativo en el que se ven afectadas varias funciones mentales superiores, principalmente la memoria.
Las personas con demencia suelen comenzar a olvidar cosas insignificantes que pueden pasar desapercibidas, progresando a más olvidos, desorientación e incluso llegar a no reconocer a sus seres queridos.
Conforme pasa el tiempo también se afectan otras áreas como el juicio, el sueño, la razón, lenguaje, emociones, etc. Existen muchos tipos de demencia que se diferencian por:
- La razón que la desencadena
- Edad a la que inician los síntomas
- Las funciones mentales superiores que se ven afectadas
- Los síntomas que pueden acompañarse.
Existen diferentes trastornos que se presentan con demencia y trastornos del movimiento, todas con ciertas características que las diferencian entre sí. Cada enfermedad tiene un curso de evolución y tratamiento diferente.
Demencia asociada a la enfermedad de Parkinson: comienza con la manifestación de los síntomas no motores, éstos se pueden presentar incluso hasta 10 años de comenzar con el característico temblor en reposo.
Cuando la enfermedad ya se encuentra en estadios avanzados se presenta un deterioro cognitivo que evoluciona hasta una franca demencia, presentándose varios años después de que ya se tienen los síntomas motores y el diagnóstico establecido.
Al igual que otros tipos de demencia, comienza afectando la memoria, asociándose a muchos otros síntomas neuropsiquiátricos como depresión (presente hasta en el 80% de los pacientes), alucinaciones, ansiedad y psicosis.
Demencia por cuerpos de Lewy: Es el trastorno que más se parece a la demencia asociada a la enfermedad de Parkinson ya que igualmente consiste de síntomas parkinsonianos (temblor, rigidez, bradicinesia) y demencia. Con la diferencia de que la demencia se presenta en estadios más tempranos, incluso antes de comenzar con los síntomas motores.
Síndromes parkinsonianos atípicos: Conforman diferentes enfermedades que también se presentan con trastornos del movimiento de diferentes tipos, demencia y otros síntomas autonómicos, variando en los síntomas en específico, edad y orden de aparición.
Entre ellos se encuentran la parálisis supranuclear progresiva, atrofia de sistemas múltiples y degeneración corticobasal.
Enfermedad de Huntington: es una entidad diferente que se caracteriza por movimientos anormales más amplios bruscos llamados corea (de ahí el nombre con el que se conocía “Corea de Huntington”).
Al igual que la demencia asociada a enfermedad de Parkinson, en estadios más avanzados también comienza a manifestarse una demencia acompañada de síntomas neuropsiquiátricos.
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Tratamiento y pronóstico
Al igual que todos los trastornos neurodegenerativos, no existe una cura como tal que quite la enfermedad pero sí diferentes tratamientos farmacológicos y no farmacológicos que pueden ayudar a aminorar los síntomas.
El pronóstico es pobre a mediano y largo plazo. Inicialmente la persona puede continuar siendo independiente, sin embargo, conforme avanza la enfermedad cada vez irá requiriendo de más apoyo para continuar con sus actividades de la vida diaria.
En casos muy avanzados la persona puede quedar en un estado de dependencia total, incluso postrado en cama una vez que todas las funciones mentales superiores se vean afectadas.
Es por esto que además del tratamiento farmacológico indicado por el especialista, es importante contar con rehabilitación y terapia psicológica (tanto para el paciente como para el cuidador y la familia), de esta manera se puede contribuir de mejor manera a mejorar la calidad de vida y aminorar la carga de la enfermedad.
Es importante que si se sospecha que una persona pudiera tener un trastorno asociado con estos síntomas, sea evaluado por el médico especialista, en este caso el neurólogo, esto con el fin de determinar de qué trastorno se trata y poder tratarlo correctamente.