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Dolor tipo descarga eléctrica: ¿Neuralgia o radiculopatía?

Autor: Giovana Femat Roldán

Dolor tipo descarga eléctrica: ¿Neuralgia o radiculopatía?

El dolor neuropático resulta de un daño o enfermedad que afecta al sistema sensorial y puede estar asociado con sensaciones anormales llamadas disestesias y dolor producido por estímulos normalmente no dolorosos (alodinia). El dolor neuropático puede tener componentes continuos y/o episódicos (paroxísticos). Estos últimos se asemejan a una descarga eléctrica. Cualidades comunes son ardor o frialdad, sensaciones de «alfileres y agujas», entumecimiento y picazón.

Las neuropatías periféricas son causadas frecuentemente por diabetes (neuropatía diabética) y otras condiciones metabólicas, infecciones por herpes zoster (neuralgia). Es frecuente el dolor neuropático en el cáncer, por un efecto directo de la neoplasia en los nervios periféricos (por ejemplo, la compresión por un tumor) o radiculopatías por compresión de hernias de disco que causan dolor radicular por compresión del núcleo pulposo hacia la médula espinal o dolor facetario por inestabilidad en las facetas y ligamentos de la columna vertebral 

¿Qué es el dolor?

El dolor es un sistema de alarma que avisa que hay un daño actual o potencial y permite protegernos de ese daño, constituyendo un mecanismo de defensa. Cuando el dolor se prolonga por más de tres meses pasa a denominarse dolor crónico, transformándose en una entidad patológica en sí misma. 

En aproximadamente un 20% de los pacientes el dolor crónico es de origen neuropático. Según datos recientemente publicados.

El dolor neuropático, es definido como ”el dolor que se origina como consecuencia directa de una lesión o enfermedad que afecta al sistema somatosensorial”. 

Este síndrome de dolor crónico tiene su origen en un daño estructural de las vías nociceptivas, que puede involucrar el receptor periférico, las vías de conducción y/o el cerebro. Estos cambios condicionan una de sus principales características: no requerir de un estímulo de los nociceptores para que el dolor se manifieste, implicando que no hay transducción o conversión de un estímulo nociceptivo, cualquiera que este sea, en un impulso eléctrico. Tal hecho es lo que permite considerar al dolor neuropático como una enfermedad neurológica. 

Una lesión estructural de un nervio deriva a dolor crónico con mayor probabilidad que el dolor producido por daño a tejidos somáticos, se caracteriza por mala respuesta a los analgésicos convencionales y suele ser más refractario en el manejo.

El dolor neuropático puede ser de origen periférico o central. El periférico se produce por lesiones de nervio periférico, plexos nerviosos o en las raíces medulares dorsales. El dolor neuropático de origen central se suele generar por lesiones en la médula espinal y/o cerebro.

Los síntomas dependerán de los fenómenos fisiopatológicos antes descritos asociados a factores personales y del medioambiente, que contribuyen al fenotipo de dolor. Se presentan como síntomas tanto negativos como positivos. Los síntomas negativos indican déficit sensorial y los positivos indican respuestas neurosensoriales anormales. La naturaleza multidimensional del dolor hace que además se acompañe con síntomas como depresión, somatización o insomnio, es frecuente por lo tanto, que se acompañe de trastornos del sueño y de alteraciones psicológicas, que pueden derivar en cuadros depresivos y ansiosos, potencialmente severos

¿Cómo se diagnostica el dolor neuropático?

Una evaluación y un diagnóstico adecuado del dolor son fundamentales para hacer un tratamiento exitoso del dolor neuropático. Se debe considerar además que pueden coexistir con otros tipos de dolor en patologías, como dolor lumbar asociado a radiculopatías o enfermedades musculoesqueléticas. El foco debería ponerse en identificar y manejar el proceso de enfermedad en el sistema nervioso periférico o central si esto fuera posible, evaluar respuestas previas al tratamiento e identificar comorbilidades relevantes (insuficiencia cardíaca, renal o enfermedad hepática), que pueden ser afectadas por la terapia. Atención especial debe ser la identificación y el manejo simultáneo de depresión, ansiedad y trastornos del sueño, que afectan la calidad de vida. 

¿Cómo se trata el dolor neuropático?

El tratamiento basado en el mecanismo fisiopatológico es más efectivo que el tratamiento basado en la enfermedad. Las respuestas individuales al tratamiento farmacológico del dolor neuropático son variadas e impredecibles. Se debe llegar a encontrar la medicación o combinación de fármacos que sean bien tolerados y con la menor cantidad de efectos secundarios posibles.

Actualmente hay consenso que es necesario efectuar tratamiento multimodal. Se han publicado numerosas guías y algoritmos de manejo de dolor neuropático basados en medicamentos con mayor evidencia de efectividad, de acuerdo a las diferentes presentaciones clínicas 

Se pueden utilizar analgésicos como AINES (naproxeno, ibuprofeno etc), opioides como tramadol, antidepresivos, etc. Actualmente se utiliza la estimulación magnética transcraneal repetitiva o rTMS en caso de dolor crónico refractario a tratamiento.