Escalas de evaluación de la epilepsia según la ILAE
Autor: Giovana Femat Roldán

La ILAE ha desarrollado clasificaciones y definiciones para ayudar a los profesionales de la salud a diagnosticar y clasificar los diferentes tipos de crisis epilépticas y síndromes epilépticos, lo cual es crucial para la elección del tratamiento adecuado y la comprensión de la enfermedad.
Por ejemplo, la clasificación más reciente de las crisis epilépticas de la ILAE fue actualizada en 2017 y proporciona una estructura para diferenciar los tipos de crisis basándose en características como el inicio (focal, generalizado, desconocido) y la conciencia.
A continuación, se destacan algunas herramientas y clasificaciones importantes desarrolladas por la ILAE que ayudan en la evaluación y manejo clínico de la epilepsia:
- Clasificación de las Crisis Epilépticas (2017):
Esta clasificación revisa y actualiza las categorías de crisis epilépticas basándose en donde comienzan en el cerebro (focal, generalizada, o desconocida) y si la conciencia se mantiene o se ve afectada durante la crisis.
- Clasificación de los Síndromes Epilépticos:
Los síndromes epilépticos se clasifican según una variedad de factores que incluyen la edad de inicio, los tipos de crisis, la etiología, y las características electroencefalográficas (EEG), entre otros. Esta clasificación es esencial para entender la probable evolución y las opciones de tratamiento para tipos específicos de epilepsia.
- Definición de Epilepsia (2014, actualizada en 2022):
La definición de epilepsia según la ILAE ayuda en la evaluación clínica, enfocándose en la ocurrencia de al menos dos crisis no provocadas (o reflejas) separadas por más de 24 horas, o una crisis epiléptica con la probabilidad de más crisis similares.
- Escala de Severidad de Epilepsia en Niños (Epilepsy Severity Scale):
Aunque no desarrollada directamente por la ILAE, esta escala es utilizada en algunos contextos clínicos para evaluar la severidad de la epilepsia en niños, basándose en aspectos como la frecuencia y severidad de las crisis y su impacto en la vida diaria.
- Instrumentos de Evaluación de Calidad de Vida:
La ILAE también reconoce la importancia de evaluar la calidad de vida en pacientes con epilepsia, y se utilizan diversas herramientas validadas como la Escala de Calidad de Vida en Epilepsia (QOLIE) para medir el impacto de la epilepsia en la vida del paciente.
En Neurocenter, estas clasificaciones y definiciones para guiar la evaluación diagnóstica, el manejo clínico y la investigación en epilepsia, facilitando así un enfoque estandarizado que mejora la atención al paciente y fomenta la comparabilidad de los estudios clínicos y epidemiológicos.
¿Cuál es la utilidad de estos instrumentos de medición en el ámbito del manejo de la epilepsia?
Los instrumentos de medición y las clasificaciones desarrolladas por la Liga Internacional contra la Epilepsia (ILAE) tienen múltiples utilidades en el manejo de la epilepsia, facilitando un enfoque comprensivo y estandarizado tanto en la práctica clínica como en la investigación. Estos son algunos de los aspectos clave en los que estas herramientas son especialmente valiosas:
- Diagnóstico Preciso:
Las clasificaciones de las crisis y síndromes epilépticos permiten a los profesionales de la salud identificar con precisión el tipo de epilepsia que afecta a un paciente. Esto es fundamental, ya que diferentes tipos de epilepsia pueden requerir estrategias de tratamiento distintas y tienen diferentes pronósticos.
- Elección de Tratamiento:
Basado en la clasificación de la crisis y el síndrome epiléptico, los médicos pueden seleccionar el tratamiento más adecuado, incluyendo el tipo de medicación antiepiléptica, la necesidad de intervenciones quirúrgicas o terapias alternativas. Esto optimiza la efectividad del tratamiento y minimiza los efectos secundarios.
- Evaluación de Resultados y Prognosis:
Estas herramientas ayudan a evaluar la eficacia del tratamiento administrado, observando la reducción en la frecuencia y severidad de las crisis epilépticas. Además, permiten estimar la prognosis a largo plazo, ayudando a los pacientes y a sus familias a prepararse y adaptarse a las posibles implicaciones de la enfermedad.
- Investigación Clínica:
La estandarización en la clasificación de crisis y síndromes epilépticos facilita la realización de estudios clínicos y la comparación de datos entre diferentes estudios y poblaciones. Esto es esencial para avanzar en la comprensión de la epilepsia y el desarrollo de nuevas terapias.
- Educación y Comunicación:
Las clasificaciones de la ILAE proporcionan un lenguaje común para que los profesionales de la salud, investigadores y pacientes hablen sobre la enfermedad con claridad y precisión. Esto es crucial para la educación del paciente y la comunicación entre diferentes equipos de salud.
- Monitoreo de la Calidad de Vida:
El uso de escalas de calidad de vida permite a los médicos entender mejor cómo la epilepsia afecta el bienestar emocional, físico y social del paciente. Esto es importante para ajustar el tratamiento de manera que se maximice la calidad de vida del paciente, abordando no solo las crisis sino también otros aspectos como el estado de ánimo, la capacidad para trabajar y las relaciones sociales.
En resumen, las herramientas de evaluación y clasificación de la ILAE son cruciales para un manejo integral de la epilepsia, asegurando que los tratamientos no solo se centren en controlar las crisis, sino que también mejoren la calidad de vida general del paciente.
¿Cómo clasifica la ILAE a la epilepsia?
La Liga Internacional contra la Epilepsia (ILAE) ha establecido varias clasificaciones para la epilepsia que ayudan a los profesionales de la salud a diagnosticar y tratar esta condición de manera más efectiva. Estas clasificaciones se revisan y actualizan periódicamente para reflejar nuevos conocimientos y tecnologías. Aquí se detallan las clasificaciones principales utilizadas por la ILAE:
1. Clasificación de las Crisis Epilépticas (2017)
Esta clasificación es fundamental para entender cómo inician y se manifiestan las crisis epilépticas. Las crisis se dividen principalmente en tres categorías basadas en el inicio de la crisis:
- Crisis Focales:
Comienzan en una área específica del cerebro. Se subdividen en focales conscientes y focales con alteración de la conciencia.
- Crisis Generalizadas:
Afectan a ambos hemisferios del cerebro desde el inicio y causan una pérdida de conciencia generalmente.
- Crisis de Inicio Desconocido:
Cuando no se puede determinar el punto de inicio debido a limitaciones en la evidencia disponible.
2. Clasificación de los Síndromes Epilépticos
Esta clasificación considera una variedad de factores, incluyendo la edad de inicio de las crisis, el tipo de crisis, las características EEG, y otros hallazgos clínicos y de imagenología. Los síndromes epilépticos se pueden clasificar según su etiología en:
- Genética:
Causada principalmente por factores genéticos.
- Estructural/Metabólica:
Debido a una condición estructural o metabólica cerebral conocida.
- Desconocida:
Cuando la causa no se puede determinar.
3. Clasificación de las Epilepsias y Síndromes
Además de clasificar las crisis y síndromes epilépticos, la ILAE también proporciona una clasificación más amplia que incluye:
- Epilepsias Focales:
Originadas en una parte específica del cerebro.
- Epilepsias Generalizadas:
Involucran ambos hemisferios del cerebro desde el inicio.
- Epilepsias Combinadas Generalizadas y Focales:
Presentan características de ambos tipos.
4. Clasificación basada en la respuesta al tratamiento
Esta clasificación es más reciente y aborda la categorización de las epilepsias según su respuesta al tratamiento, como:
- Epilepsia Controlada:
Cuando el paciente está libre de crisis durante un período significativo bajo tratamiento.
- Epilepsia Resistente al Tratamiento:
Cuando las crisis continúan a pesar del tratamiento adecuado.
Estas clasificaciones permiten a los médicos identificar el tipo de epilepsia, prever su curso, personalizar el tratamiento, y comunicarse de manera efectiva sobre el diagnóstico y las expectativas de tratamiento. Además, facilitan la investigación al proporcionar un marco común para estudiar la efectividad de diferentes tratamientos y para entender mejor la etiología y la fisiología de las epilepsias.

¿Cuáles son los síntomas de la epilepsia?
Los síntomas de la epilepsia pueden variar considerablemente dependiendo del tipo de crisis epiléptica y de la región del cerebro afectada. Sin embargo, existen ciertos síntomas comunes que pueden ayudar a identificar la presencia de esta condición neurológica. Aquí se describen algunos de los síntomas más frecuentes:
1. Convulsiones
Las convulsiones son el síntoma más conocido de la epilepsia. Pueden manifestarse de diversas formas:
- Convulsiones tónico-clónicas (anteriormente llamadas gran mal):
Involucran contracciones musculares vigorosas (fase tónica) seguidas de movimientos rítmicos y rápidos (fase clónica). Estas convulsiones suelen ir acompañadas de pérdida de conciencia.
- Convulsiones focales:
Pueden ocurrir sin pérdida de conciencia (focales conscientes) o con alteración de la conciencia (focales con alteración de la conciencia). Los síntomas pueden incluir movimientos involuntarios de una parte del cuerpo, sensaciones anormales, como hormigueo, o experiencias emocionales o cognitivas inusuales.
2. Ausencias (anteriormente llamadas petit mal)
Las ausencias son especialmente comunes en niños y se caracterizan por episodios breves de desconexión o «desconexión» del entorno, que pueden pasar desapercibidos. Durante una ausencia, la persona puede parecer que está mirando fijamente sin responder a estímulos externos.
3. Cambios Sensoriales
Algunas personas con epilepsia experimentan sensaciones inusuales antes de una convulsión, conocidas como «aura». Estas pueden incluir:
- Cambios visuales, como ver destellos de luz o patrones inusuales.
- Sensaciones auditivas o gustativas anormales.
- Sensación de hormigueo o un sentimiento de «deja vu» o «jamais vu».
4. Dificultades Cognitivas o Emocionales
Las crisis epilépticas pueden causar dificultades temporales en la memoria, la percepción, el pensamiento o el estado emocional, como:
- Confusión o dificultad para entender lo que otros dicen.
- Pérdida de la conciencia o de la memoria de eventos recientes.
- Sentimientos repentinos de miedo, ansiedad o una oleada de emociones sin razón aparente.
5. Pérdida del Control Muscular
Durante algunas convulsiones, especialmente las focales que se generalizan o las generalizadas desde el inicio, puede haber una pérdida súbita del control muscular que lleva a caídas sin aviso, conocidas como «caídas atónicas».
6. Síntomas Posteriores a la Crisis
Después de una convulsión, muchas personas experimentan lo que se conoce como «estado postictal», que puede incluir:
- Cansancio extremo.
- Confusión o desorientación temporal.
- Dificultad para hablar o entender.
- Dolor de cabeza o dolor muscular.
Es importante recordar que no todas las personas con epilepsia experimentarán todos estos síntomas, y la presencia de uno o más de ellos no confirma necesariamente la presencia de epilepsia. La evaluación por un profesional de la salud es esencial para un diagnóstico correcto, especialmente dado que muchos de estos síntomas también pueden ser indicativos de otras condiciones médicas.