Escala de Evaluación del Temblor (Fahn-Tolosa-Marin)
Autor: Giovana Femat Roldán

Los ensayos clínicos para la evaluación del temblor esencial han empleado numerosas escalas, entre las más comunes se encuentra la Escala de Evaluación del Temblor Fahn-Tolosa-Marin (FTM).
La escala FTM es un instrumento de evaluación médica que es recomendada por la Sociedad Internacional de Parkinson y Trastornos del Movimiento desde 1998 para realizar una evaluación médica bajo sospecha de temblor esencial, aunque no es la única. No obstante, los estudios han demostrado buena sensibilidad para evaluar el cambio clínico del paciente con respecto al tiempo y determinar la progresión de la enfermedad.
Esta escala consiste en tres secciones (A, B y C). La primera sección contiene 9 ítems acerca de la presencia de algún tipo de temblor en cabeza, cuello, lengua, tronco y extremidades. La sección B evalúa la destreza de los movimientos de las extremidades superiores, incluyendo observar la escritura del paciente con la mano dominante, hacer una copia de tres figuras y verter líquido de un contenedor a otro. La última sección evalúa la funcionalidad del paciente en sus actividades cotidianas en 8 dominios diferentes.
Si bien esta escala puede ayudarnos a determinar la severidad y efecto del temblor esencial en la calidad de vida y funcionalidad del paciente, no es la única que se utiliza para evaluar objetivamente los síntomas. La evaluación por un médico con múltiples herramientas de evaluación clínica y estudios de imagen, pueden ayudarnos a determinar el diagnóstico.
¿Cuáles son los componentes de esta Escala de Evaluación del Temblor?
Esta escala se compone de varios componentes que permiten una evaluación detallada y objetiva del temblor. Aquí hay un desglose de los principales componentes:
- Amplitud del temblor:
Este componente evalúa la distancia máxima que alcanza el temblor desde su posición neutral hasta su punto más extremo. Se clasifica en una escala numérica que va desde 0 (ausencia de temblor) hasta 4 (temblor severo).
- Actividad durante el reposo:
Mide la presencia y gravedad del temblor cuando el paciente está en reposo y no realiza ningún movimiento voluntario. Se evalúa en una escala de 0 (ausencia de temblor en reposo) a 4 (temblor severo en reposo).
- Actividad postural:
Evalúa el temblor cuando el paciente mantiene una postura específica, como extender los brazos hacia adelante. Se califica en una escala de 0 (ausencia de temblor en postura) a 4 (temblor severo en postura).
- Actividad cinética o de acción:
Se refiere al temblor que ocurre durante la realización de movimientos voluntarios, como tocar la nariz con el dedo índice. Se evalúa en una escala de 0 (ausencia de temblor durante la acción) a 4 (temblor severo durante la acción).
- Distribución del temblor:
Este componente evalúa la distribución del temblor en diferentes partes del cuerpo, como las manos, los brazos, las piernas, la cabeza, etc. Se puede puntuar individualmente para cada parte del cuerpo y se utiliza una escala que va desde 0 (ausencia de temblor en esa parte) hasta 4 (temblor severo en esa parte).
- Asimetría del temblor:
Se evalúa si el temblor es simétrico o asimétrico en diferentes partes del cuerpo.
Estos componentes proporcionan una evaluación integral del temblor, lo que ayuda a los profesionales de la salud a determinar la gravedad y la progresión del trastorno, así como a monitorear la respuesta al tratamiento a lo largo del tiempo. La Escala de Evaluación del Temblor es una herramienta invaluable en la práctica clínica para guiar el manejo de los trastornos del movimiento.

¿Qué son los trastornos del movimiento?
Los trastornos del movimiento son un grupo de condiciones neurológicas que causan movimientos involuntarios en cualquier parte del cuerpo. Existen muchos factores relacionados con la aparición de estos trastornos. Por ejemplo tener una lesión cerebral resultado de un infarto cerebral o enfermedad neurodegenerativa, algunos medicamentos presentan efectos adversos de estos tipos o la exposición a ciertas toxinas.
¿Cuáles son los síntomas de los trastornos del movimiento?
Los síntomas de los trastornos del movimiento varían según el tipo de trastorno, pero pueden incluir:
- Temblor involuntario de partes del cuerpo
- Rigidez muscular
- Movimientos lentos o torpes (bradicinesia)
- Rigidez
- Falta de coordinación en la marcha
- Alteración del equilibrio
- Contracciones musculares involuntarias y a veces dolorosas
- Movimientos espasmódicos de extremidades y tronco.
En muchos casos también se presentan síntomas no motores, incluso años previos a los síntomas motores. Algunos ejemplos son:
- Los trastornos del sueño
- Trastornos gastrointestinales como estreñimiento
- Dificultad para pasar comida
- Incontinencia urinaria
- Problemas del estado de ánimo
- Síntomas cognitivos como demencia.
Todos estos síntomas pueden contribuir en mayor o menor medida a una discapacidad funcional, dependiendo de su severidad y el tipo y la progresión del trastorno del movimiento con el tiempo.
¿Para qué trastornos del movimiento sirve su aplicación?
La Escala de Evaluación del Temblor (Fahn-Tolosa-Marin) es una herramienta versátil que se utiliza principalmente para evaluar y cuantificar el temblor en diversos trastornos del movimiento. Algunos de los trastornos para los cuales esta escala es útil incluyen:
- Enfermedad de Parkinson:
Es uno de los trastornos del movimiento más comunes y se caracteriza por temblor en reposo, rigidez muscular, bradicinesia (movimientos lentos) y problemas de equilibrio. La Escala de Evaluación del Temblor se utiliza para evaluar la gravedad y la progresión del temblor en pacientes con enfermedad de Parkinson.
- Temblor esencial:
También conocido como temblor familiar, es un trastorno neurológico caracterizado por temblor involuntario en las manos, la cabeza u otras partes del cuerpo durante actividades voluntarias. La escala ayuda a cuantificar la gravedad del temblor y a monitorear la respuesta al tratamiento.
- Temblor cerebeloso:
Este tipo de temblor está asociado con lesiones o trastornos del cerebelo, una parte del cerebro que juega un papel importante en la coordinación motora. La escala se utiliza para evaluar el temblor en pacientes con trastornos cerebelosos y para guiar el manejo clínico.
- Temblor secundario a otras condiciones médicas:
El temblor puede ser secundario a otras condiciones médicas como la esclerosis múltiple, lesiones cerebrales traumáticas, enfermedad de Wilson, entre otras. La escala proporciona una forma estandarizada de evaluar el temblor en estos pacientes.
- Temblor inducido por fármacos:
Algunos medicamentos pueden causar temblor como efecto secundario. La escala se utiliza para evaluar la gravedad del temblor en pacientes que experimentan este tipo de temblor inducido por medicamentos.
La Escala de Evaluación del Temblor es una herramienta valiosa que se utiliza en una variedad de trastornos del movimiento para evaluar la gravedad del temblor, monitorear su progresión y guiar el tratamiento clínico. Su aplicación abarca desde trastornos neurodegenerativos como la enfermedad de Parkinson hasta condiciones médicas secundarias que pueden causar temblor.
Con el diagnóstico correcto, es posible elaborar un plan de tratamiento de control de temblores ya sea farmacológico o incluso quirúrgico. Muchas enfermedades neurodegenerativas presentan trastornos del movimiento, y el tratamiento puede ser diferente de acuerdo al origen del temblor. Por ello para lograr el control de los síntomas, es necesaria una evaluación clínica completa por un experto, que dependiendo de su experiencia, elija o no utilizar la escala FTM.
