Autor: Giovana Femat Roldán
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Factores de riesgo para enfermedad de Parkinson
La enfermedad de Parkinson es un trastorno común que afecta la capacidad del cerebro para controlar el movimiento. Empeora progresivamente con el tiempo, aunque la tasa de empeoramiento varía mucho de una persona a otra.
Existen diversos factores de riesgo para presentar esta enfermedad, pero lo más importante es acudir a recibir atención especializada en cuanto se sospeche que se padece Parkinson.
En este artículo quiero ofrecerte información detallada sobre qué factores pueden contribuir a que se presente esta enfermedad, pero también sobre los síntomas, sus causas, cómo se presenta y cómo podemos tratarla para retrasar su avance, ya que al ser una enfermedad degenerativa no existe un cura como tal, pero si tratamientos para mejorar la calidad de vida del paciente con enfermedad de Parkinson.
¿Cuáles son los factores de riesgo?
Edad: Por lo general, la enfermedad de Parkinson comienza en la mediana edad o en la vejez. Además, el riesgo aumenta en la edad avanzada. Las personas generalmente desarrollan la enfermedad alrededor de los 60 años o más. Si una persona joven tiene la enfermedad de Parkinson, el asesoramiento genético puede ser útil para tomar decisiones sobre planificación familiar
- Factores genéticos: Tener un pariente cercano con la enfermedad de Parkinson aumenta las posibilidades de que usted desarrolle la enfermedad. Sin embargo, sus riesgos aún son pequeños a menos que tenga muchos parientes en su familia con la enfermedad de Parkinson.
- Sexo: Los hombres son más propensos a desarrollar la enfermedad de Parkinson que las mujeres.
· Exposición a toxinas: La exposición continua a herbicidas y pesticidas puede tener efectos secundarios, entre ellos aumentar levemente el riesgo de desarrollar enfermedad de Parkinson.
¿Qué es la enfermedad de Parkinson?
Se desconoce la causa de la enfermedad de Parkinson, o porqué afecta al sistema nervioso central. Normalmente, existen células nerviosas (neuronas) en el cerebro que producen una sustancia química llamada dopamina, que ayuda a controlar el movimiento. En las personas con enfermedad de Parkinson, estas neuronas se degeneran lentamente y pierden su capacidad de producir dopamina.
Como resultado, los síntomas se desarrollan gradualmente y tienden a agravarse con el tiempo. No está claro cómo o por qué estas neuronas dejan de funcionar correctamente.
¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Parkinson?
Los signos y síntomas de la enfermedad de Parkinson se pueden dividir en dos categorías: motores y no motores.
Síntomas motores
Los síntomas motores se refieren a los trastornos del movimiento, es decir son aquellos que afectan el movimiento del cuerpo. Estos síntomas suelen ser leves en las primeras etapas de la enfermedad.
- Temblor
Se nota más cuando la parte del cuerpo afectada está en reposo. En la enfermedad temprana es intermitente y es posible que los demás no lo noten. Cuando el temblor se vuelve perceptible, por lo general ocurre en una mano, lo que a menudo se describe como «cuenta monedas».
- Lentitud de movimiento (llamada bradicinesia)
En los brazos, la bradicinesia puede causar dificultad con tareas como abotonarse la ropa, atarse los cordones de los zapatos, hacer doble clic en el mouse de una computadora, escribir a máquina o sacar monedas de un bolsillo o bolso. La bradicinesia puede hacer que una persona arrastre las piernas al caminar; dar pasos más cortos y arrastrados; o tener una sensación de inestabilidad. Una persona también puede tener dificultad para levantarse de una silla o salir de un automóvil.
A medida que avanza la enfermedad, la persona puede «congelarse» repentinamente o dar pasos mucho más rápidos y cortos al caminar (lo que se denomina festinación).
- Rigidez
Provoca un movimiento rígido de los brazos, las piernas o el cuerpo. Por lo general, comienza en el mismo lado del cuerpo que otros síntomas tempranos, como temblores y bradicinesia. A medida que avanza la enfermedad, ambos lados del cuerpo se ven afectados.
- Falta de equilibrio (inestabilidad postural)
La pérdida de equilibrio y las caídas, conocidas como inestabilidad postural, generalmente no ocurren hasta más adelante en el curso de la enfermedad de Parkinson
Síntomas no motores
Muchos síntomas no motores afectan el estado de ánimo, los sentidos (el olfato, el gusto, la vista) y la capacidad de pensar de la persona.
- Problemas cognitivos y demencia
Algunos estudios indican que el 40 por ciento o más de las personas con EP se ven afectadas por estos problemas a largo plazo.
- Psicosis y alucinaciones
La psicosis se define como un trastorno del pensamiento que hace que la persona pierda el contacto con la realidad. Los síntomas psicóticos ocurren en 20 a 40% de las personas con enfermedad de Parkinson.
- Trastornos del estado de ánimo
La depresión, la ansiedad y la pérdida de motivación (apatía) son trastornos del estado de ánimo comunes. Todas estas condiciones pueden disminuir significativamente la calidad de vida de una persona y empeorar los síntomas motores.
- Trastornos del sueño
Las dificultades para conciliar el sueño y permanecer dormido son problemas comunes. Un trastorno conocido como trastorno del comportamiento del sueño de movimientos oculares rápidos (REM, por sus siglas en inglés) también se observa en estos pacientes. Este trastorno del sueño puede hacer que una persona represente sus sueños, grite, patee o golpee mientras duerme.
- Disfunción autonómica
Los síntomas autonómicos pueden incluir presión arterial baja después de ponerse de pie (lo que provoca aturdimiento, mareos o caídas), estreñimiento, dificultad para tragar, sudoración anormal, incontinencia y disfunción del libido.
- Pérdida del sentido del olfato
Suele ocurrir en las primeras etapas del curso de la enfermedad, incluso antes de que aparezcan los síntomas más familiares.
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¿Cuál es el tratamiento?
Los medicamentos para la enfermedad de Parkinson pueden ayudar a controlar o mejorar ciertos síntomas de la enfermedad, como dificultad para mover el cuerpo, rigidez y temblores.
Actualmente, ningún medicamento puede curar la enfermedad de Parkinson o evitar que empeore con el tiempo. Sin embargo, el seguimiento con neurólogo es indispensable para tener un buen seguimiento de los síntomas más incapacitantes y que se valoren las distintas opciones de tratamiento.
Además de los medicamentos, hay otras cosas que pueden facilitar la vida con la enfermedad de Parkinson. Estos incluyen obtener el apoyo de otras personas, aprender sobre la enfermedad y mantenerse activo. La fisioterapia y la terapia del habla también pueden ayudar.