Autor: Giovana Femat Roldán
Servicios
Fisioterapia en las afecciones neurológicas
La fisioterapia en la rehabilitación ha tomado un lugar importante como herramienta para lograr que un paciente neurológico logre cambios importantes, apoyado de un equipo de profesionales capacitados y preparados.
Una adecuada rehabilitación debe estar compuesta por técnicas y métodos específicos que vayan evolucionando día con día de acuerdo a los objetivos de recuperación de cada persona.
La neurorrehabilitación se encarga de llevar a cabo el restablecimiento de múltiples funciones neuronales que se vieron afectadas por alguna enfermedad o evento, por medio de ejercicios específicos que mejoran la plasticidad del sistema nervioso y logran maximizar la recuperación de movimientos que generan la independencia en la vida cotidiana.
Aplicaciones de la neurorehabilitación
La gran mayoría de los fisioterapeutas tratan lesiones cerebrales o medulares como la esclerosis múltiple, accidentes cerebrovasculares, daño medular, enfermedades neurodegenerativas como Parkinson o Alzheimer, entre otras.
Los pacientes que presentan síntomas motores y no motores que progresan o mejoran con la debida rehabilitación, son ejemplos de que la terapia debe de seguir un estricto protocolo de intervención para lograr un adecuado progreso, siendo así un elemento central para los profesionales dedicados a la rehabilitación.
El papel del fisioterapeuta en la Neurorrehabilitación
El fisioterapeuta es la piedra angular en realizar ejercicios mecánicos terapéuticos relacionados con la temática de los movimientos corporales, junto con patrones, posturas y actividades para prevenir o corregir alteraciones y factores de riesgo relacionados con la salud.
También ayudan a mejorar y establecer o potenciar el funcionamiento físico para optimizar el estado del paciente que padece alguna enfermedad neurológica con necesidades específicas.
Por ello es importante resaltar, que el desarrollo de programas, es eficaz para la pronta recuperación de los pacientes. El programa es estructurado y llevado a cabo por la individualización de los sujetos que ameriten la rehabilitación. Con ello, cada estrategia toma un papel importante en la fisioterapia neurológica en los adultos que lo requieran.
Una vez colocados los objetivos, se plantean periodos en los cuales permitan establecer ejercicios para que produzcan diversas acciones positivas en los pacientes y mejoran la salud y calidad de la vida.
Los tratamientos en la neurología, dependen mucho del tipo de enfermedad preexistente y de las áreas del cerebro que se encuentren implicadas.
El papel de la fisioterapia en la Esclerosis Múltiple
La esclerosis múltiple se define como una enfermedad inflamatoria que afecta la sustancia blanca en el sistema nervioso central, en donde las células autoinmunes hacen frente a los componentes de las neuronas.
Afectando al sistema nervioso central y destruyendo la mielina, provocando desmielinización. Los jóvenes son los más afectados, siendo el sexo femenino el más frecuente, teniendo un origen genético, ambiental y autoinmune.
Los síntomas son variables y dependen de la localización y extensión de la desmielinización presentada. La fatiga, debilidad, espasticidad, temblor, desequilibrio, síntomas sensoriales; dolor, alteraciones visuales, cognitivas, intestinales y vesicales.
El diagnóstico de la enfermedad se basa en su cuadro clínico, estudios neurofisiológicos como potenciales evocados somatosensoriales, auditivos, visuales e incluso motores, así como también estudios de imagen con resonancia magnética y marcadores biológicos en suero.
Tratamiento de EM con rehabilitación
La rehabilitación es una parte integral en su tratamiento, siendo capaz de ayudar a restablecer funciones que ocasionan la discapacidad, realizando ejercicios activos y pasivos con un número de repeticiones por sesión y frecuencia.
Estos ejercicios, logran evitar el síndrome de reposo prolongado, ya que evitan posiciones que favorezcan contracturas y aumenten su fortalecimiento por un estadío prolongado de incapacidad.
Mejorará el funcionamiento vesical e intestinal con diferentes ejercicios de estimulación propioceptiva, y los trastornos de la deglución por medio de ejercicios faciales y respiratorios.