Haz tu cita por WhatsApp

Agendar Cita

Causas de daño en el Nervio Troclear

Autor: Giovana Femat Roldán

Causas de daño en el Nervio Troclear

La causa más común de daño en el nervio troclear es de origen desconocido, sin embargo también puede presentarse secundario a trauma craneal, compresión nerviosa y malformaciones congénitas. 

El nervio troclear o cuarto par craneal se origina del mesencéfalo, una porción del sistema nervioso central que se encuentra debajo del cerebro. Este nervio brinda la inervación motora a un sólo músculo, el músculo oblicuo superior del ojo que se encarga de llevar el ojo hacia abajo y hacia afuera. De los siete pares craneales es el nervio que recorre un mayor trayecto, lo cual lo hace muy susceptible a lesiones. El daño de este nervio ocasiona que la persona tenga incapacidad de realizar los movimientos normales oculares y presenta desviación del ojo (estrabismo), diplopía (visión doble) y la cabeza inclinada en un intento de compensación visual. 

Síntomas de daño troclear 

La diplopía es la percepción de imágenes dobles que se ocasiona por una mala alineación ocular, en el caso del daño del nervio troclear se origina una diplopía binocular que puede empeorar o mejorar al realizar movimientos con la mirada. Otros síntomas que suelen presentar las personas con una lesión del nervio troclear son: 

  • Diplopía vertical:

Visión doble que alcanza su máximo cuando el ojo derecho se dirige hacia abajo y hacia adentro. Este síntoma impacta de forma importante la calidad de vida, dificultando actividades básicas como leer, manejar o simplemente caminar, aumentando el riesgo de caídas y accidentes laborales. 

  • Diplopía torsional:

Las imágenes se ven rotadas 

  • Cabeza inclinada o tortícolis:

Para compensar la diplopía, las personas inclinan la cabeza y la rotan hacia el lado opuesto, esta posición persistente puede ser causa de contracturas musculares. 

  • Estrabismo:

El ojo afectado puede presentar hipertropia (desviación hacia arriba) y exciclotorsión (desviación hacia afuera). 

  • Asimetría facial:

Puede estar presente si se trata de una paresia congénita 

Causas de daño

En gran parte de los casos no se puede definir la causa del daño al nervio, sin embargo algunas causas que pueden llegar a asociarse son: 

  • Trauma craneal:

Los traumatismos craneoencefálicos cerrados pueden ser una causa de lesión nerviosa debido al impacto que existe directamente sobre el nervio. 

  • Causas vasculares:

Los nervios cuentan con pequeños vasos que los proveen de nutrientes para su adecuado funcionamiento, si existe una alteración en el suministro de sangre al nervio se puede producir isquemia directa del nervio. Esto puede ocurrir en casos de accidentes cerebrovasculares isquémicos o vasculitis. 

  • Compresión nerviosa:

Una compresión del nervio por un crecimiento anormal de las estructuras adyacentes puede ser la causa de diplopía. Esto puede ocurrir por inflamación de estructuras circundantes, un tumor, una malformación congénita, un aneurisma cerebral o por la presencia de hipertensión intracraneal secundaria a un proceso infeccioso u obstructivo. 

  • Síndrome de denervación craneal congénita:

En estos casos el nervio troclear puede encontrarse ausente

Diagnóstico

Cuando existe la sospecha de lesión del nervio troclear se debe realizar una valoración neurológica completa para descartar otras entidades asociadas. 

La valoración del daño del nervio troclear puede ser realizada por un neurólogo u oftalmólogo. Algunas de las pruebas que se realizan son: 

  • Prueba de Maddox Rod:

En esta prueba se te solicita que mires a una luz que el médico coloca a 6 metros de distancia. Además de la luz se observa una línea roja y dependiendo de la localización de la luz con respecto a línea se puede establecer si existe una adecuada alineación ocular.  

  • Prueba de Parks de 3 pasos:

Esta prueba permite identificar al músculo ocular dañado cuando se identifica una diplopía vertical. Primero se identifica cuál de los 2 ojos se encuentra desviado hacia afuera en posición neutra (paso 1), con la mirada hacia la derecha y hacia la izquierda (paso 2) y posteriormente se hace una prueba de inclinación de la cabeza para ver de qué lado empeora la desviación. 

Pronóstico y tratamiento

En hasta un 82% de los casos las personas presentan una recuperación espontánea del daño por lo que se opta por iniciar con un manejo conservador que mejore los síntomas. Esto puede ser mediante el uso de lentes prismas, ejercicios oculares (neurorrehabilitación) o inyección de toxina botulínica que debilita los músculos antagonistas durante el periodo de la recuperación espontánea. 

El tratamiento quirúrgico suele ser una opción para aquellos pacientes con síntomas severos o en quienes no existe una resolución espontánea en un periodo de 12 meses. En estos casos se opta por debilitar el músculo oblicuo inferior para evitar la desalineación ocular.