Autor: Giovana Femat Roldán
Padecimientos
Parálisis facial central y periférica ¿son diferentes?
La parálisis facial consiste en la pérdida parcial o total de los movimientos musculares de un lado de la cara. Existen diferentes formas de presentación, grados de severidad y una gran variedad de causas que pueden desencadenar este padecimiento.
A grandes rasgos, se divide en parálisis facial central y parálisis facial periférica, diferenciándose por el área donde se encuentra la lesión.
¿Qué es el nervio facial?
Existen 12 pares de nervios que surgen del tallo cerebral, el área que conecta el cerebro y la médula espinal. Estos nervios se conocen como nervios craneales (antes conocidos como pares craneales) y tienen funciones muy diversas asociadas a funciones de la cara y cuello, entre ellas se encuentran el olfato, la visión y movimientos del ojo, el gusto, movimientos de la lengua, sensibilidad de la cara, movimientos faciales, audición, deglución, voz y ciertos movimientos del cuello.
El nervio facial es el 7mo de estos nervios, hay uno para cada lado al igual que el resto de los nervios craneales. Para poder realizar movimientos de la cara desde la corteza cerebral se manda la señal de contraer ciertos músculos de la cara según lo que se quiera hacer como hablar, cantar o comer.
Una vez generada esta órden en la corteza cerebral la información se transmite mediante neuronas que recorren el cerebro hacia abajo hasta llegar al núcleo del nervio facial en el tallo cerebral, ahí la información sale del cerebro mediante neuronas del nervio facial el cuál atraviesa el cráneo por el agujero estilomastoideo y se divide en 5 ramas: temporal, cigomático, bucal, mandibular y cervical, cada uno inervando un grupo de músculos faciales.
Es importante destacar que la mitad superior de la cara recibe información de ambos lados de la corteza, intercambiando fibras neuronales a nivel del núcleo facial, mientras que la mitad inferior de la cara sólo recibe esta información del lado contrario de la corteza cerebral.
Cuando existe una lesión en algún punto de este trayecto (desde la corteza cerebral hasta la unión de cada rama del nervio facial con el músculo), se manifestará como debilidad o completa parálisis del lado contrario de la cara. Dependiendo de si la lesión es entre la corteza cerebral y el núcleo facial (la primera parte del trayecto) la parálisis se manifestará sólo de la mitad inferior del lado contrario de la cara.
Es decir, si la lesión es en el cerebro del lado derecho, solo se observará debilidad de la mitad inferior del lado izquierdo de la cara. Por otro lado, si la lesión ocurre entre el núcleo facial y a lo largo del trayecto del nervio facial, la parálisis será toda la mitad de la cara del mismo lado. Es decir, si la lesión es el nervio facial izquierdo, la parálisis será en toda la mitad de la cara izquierda.
Parálisis facial central
Como ya explicamos, cuando la lesión es en el cerebro la debilidad de la cara será en el cuadrante inferior contralateral al lado de la lesión. Suele verse a primera vista solo como una desviación de la comisura labial, una sonrisa asimétrica, en ocasiones con leve dificultad para hablar o salida de agua o alimento al intentar comer ya que no se puede cerrar correctamente la boca.
Este tipo de parálisis facial suele indicar una lesión grave ya que el daño es en alguna parte del cerebro. Entre las causas más comunes se encuentran: infarto cerebral, lesiones inflamatorias como la esclerosis múltiple o un tumor. En el caso del infarto o hemorragia cerebral la presentación es de forma súbita, mientras que en otras causas la aparición es un poco más gradual.
El tratamiento en su forma aguda consiste en el manejo de su patología de base, es decir, tratar el infarto cerebral, bajar la inflamación con medicamentos o una cirugía. Cuando la lesión ya está hecha el tratamiento se basa en la rehabilitación física facial para recuperar la movilidad completa de la cara.
Parálisis facial periférica
Estos casos suelen significar una lesión más benigna. En estos casos la lesión es el nervio facial como tal, usualmente por un leve proceso inflamatorio como es el caso de la parálisis de Bell, en otros casos puede deberse a un tumor extracraneal o traumatismo del nervio por algún golpe o procedimiento quirúrgico previo.
Dependiendo la causa, ésta parálisis se observa como una debilidad o parálisis total de la mitad de la cara del mismo lado con grados de severidad muy variables. Puede verse como una leve asimetría visible solo al realizar ejercicios como sonreír, cerrar bien los ojos o hacer gestos, hasta ser una parálisis total y no poder cerrar bien ese ojo o hablar bien.
Al igual que en la parálisis facial central, el tratamiento se basa en el adecuado manejo y control de lo que desencadenó la parálisis así como rehabilitación facial.
¿Se pueden fortalecer los músculos faciales?
Técnicamente la respuesta es sí, como cualquier otro músculo. Sin embargo, ese no es el objetivo de la terapia de rehabilitación facial. Recordemos que en la parálisis facial la lesión es en el cerebro o en el nervio, no en los músculos de la cara.
Es correcto que dijimos que ambos tipos de parálisis facial se ven muy beneficiados de la terapia de rehabilitación física facial para poder recuperar el adecuado movimiento de los músculos faciales, pero no tiene como objetivo fortalecer los músculos, sino de reentrenar al músculo creando nuevas formas de comunicación neuronal para poder mandar la información de forma adecuada.
Esta terapia de rehabilitación tiene diferentes técnicas entre ellas la estimulación por ondas con un aparato, masajes faciales y ejercicios de la musculatura facial. Gracias a esto se irá recuperando la capacidad de los nervios de poder llevar la información a los músculos de forma correcta para que puedan ejercer su función de forma adecuada.
Terapia física
La terapia física es indispensable en la enfermedad, ya que se puede utilizar como reeducación neuromuscular al realizar ejercicios de movimientos faciales con ejercicios que favorezcan el movimiento y técnicas de estimulación con yemas de los dedos realizando percusiones y vibraciones en la zona afectada.
Terapia de rehabilitación
Consiste en una terapia de rehabilitación neurológica dividida en 3 fases:
- Comienza con una terapia con oscilaciones profundas que ayudarán a mejorar la microcirculación del nervio.
- Continuamos con un masaje facial en la zona afectada de la cara, con esto se busca estimular la musculatura aumentando su tono y favoreciendo su aporte sanguíneo.
- Finalmente se realizan una serie de ejercicios frente a un espejo para reeducar los músculos faciales, de esta forma el paciente busca mantener una adecuada simetría facial.
Con la terapia de rehabilitación física se busca recuperar el 100% de la función del nervio lo más pronto posible.