Causas de parálisis facial central
Autor: Giovana Femat Roldán

La parálisis facial es la pérdida del movimiento voluntario de los músculos de la cara debido a un daño en el nervio facial (nervio VII) o en las áreas del cerebro que controlan estos músculos. Esta condición puede afectar uno o ambos lados de la cara y variar en severidad, desde una ligera debilidad hasta una parálisis completa.
La parálisis facial puede ser causada por una variedad de factores, que incluyen:
- Infecciones: Virus como el herpes zóster (causante del síndrome de Ramsay Hunt) o el virus del herpes simple (responsable de la parálisis de Bell).
- Lesiones: Traumatismos craneales o lesiones quirúrgicas que dañan el nervio facial.
- Trastornos Neurológicos: Condiciones como la esclerosis múltiple que afectan el sistema nervioso central.
- Tumores: Crecimientos anormales en el cerebro o cerca del nervio facial.
- Accidentes Vasculares Cerebrales (AVC): Los AVC pueden interrumpir el suministro de sangre a las áreas del cerebro que controlan los músculos faciales.
La parálisis facial puede afectar a personas de todas las edades, aunque algunos factores de riesgo incluyen:
- Edad: Mayor incidencia en personas mayores de 60 años.
- Enfermedades Crónicas: Condiciones como la diabetes pueden aumentar el riesgo.
- Historia Familiar: Un historial de parálisis facial en la familia puede incrementar la susceptibilidad.
Además de los mencionados, otros factores de riesgo incluyen:
- Inmunodeficiencia: Personas con sistemas inmunitarios debilitados.
- Estrés: Aunque no es una causa directa, el estrés puede predisponer a ciertas infecciones virales que conducen a la parálisis facial.
- Exposición al Frío: La exposición prolongada a bajas temperaturas puede ser un factor contribuyente.
Tipos de parálisis facial
La parálisis facial se clasifica generalmente en dos tipos principales: parálisis facial periférica y parálisis facial central.
Parálisis facial periférica
Este tipo afecta al nervio facial fuera del cerebro. La parálisis de Bell es el ejemplo más común de parálisis facial periférica. Se caracteriza por la debilidad o parálisis de un solo lado de la cara.
Parálisis facial central
La parálisis facial central ocurre debido a una lesión en el cerebro. A diferencia de la parálisis periférica, la parálisis facial central afecta típicamente sólo la parte inferior de la cara del lado opuesto a la lesión cerebral. Esto se debe a la organización del control motor en el cerebro, donde los músculos de la parte superior de la cara reciben señales de ambos hemisferios cerebrales, mientras que los músculos de la parte inferior sólo reciben señales del hemisferio cerebral contralateral.

Causas de la parálisis facial central
- Accidente Vascular Cerebral (AVC):
La causa más común de parálisis facial central. Los AVC isquémicos o hemorrágicos pueden interrumpir el flujo sanguíneo y dañar las áreas del cerebro responsables del control facial.
- Tumores Cerebrales:
Tumores que afectan el tronco encefálico o la corteza motora pueden provocar parálisis facial central.
- Lesiones Traumáticas:
Traumas craneales que resultan en daños cerebrales.
- Enfermedades Desmielinizantes:
Condiciones como la esclerosis múltiple que afectan la mielina de los nervios en el cerebro.
- Infecciones:
Infecciones del sistema nervioso central como la encefalitis.
¿Cómo se puede tratar la parálisis facial?
El tratamiento de la parálisis facial depende de su causa subyacente, la severidad de los síntomas y la rapidez con la que se inicie el tratamiento. Aquí exploramos las opciones de tratamiento más comunes:
1.- Tratamiento Médico
Medicamentos Antivirales: Utilizados cuando la parálisis facial es causada por infecciones virales como el herpes.
Corticosteroides: Estos pueden reducir la inflamación y el edema en los casos de parálisis de Bell.
Anticoagulantes: Usados en casos de AVC isquémico para prevenir más coágulos sanguíneos.
Antibióticos: En casos de infecciones bacterianas.
2.- Tratamiento Fisioterapéutico
Ejercicios Faciales: Ayudan a mantener el tono muscular y mejorar la movilidad facial.
Estimulación Eléctrica: Utilizada para estimular los músculos faciales y mejorar la recuperación.
Terapia Ocupacional: Ayuda a las personas a adaptarse a la parálisis y mejorar su calidad de vida.
3.- Intervenciones Quirúrgicas
Descompresión Nerviosa: En casos donde hay presión sobre el nervio facial.
Cirugía de Rehabilitación: Para mejorar la funcionalidad facial en casos severos.
4.- Rehabilitación y Terapia
Terapia Física: Puede incluir ejercicios y técnicas para mejorar la movilidad y la función facial.
Terapia del Habla y del Lenguaje: Ayuda a mejorar la comunicación si la parálisis afecta el habla.
5.- Tratamiento Psicológico
La parálisis facial puede tener un impacto significativo en la autoestima y la calidad de vida. La terapia psicológica puede ser útil para manejar los efectos emocionales y sociales de la condición.
Aunque no todas las causas de parálisis facial pueden prevenirse, mantener un estilo de vida saludable puede reducir el riesgo de condiciones subyacentes como los accidentes vasculares cerebrales.
