¿Por qué estoy mareado al levantarme o cambiar de posición?
Autor: Giovana Femat Roldán

Las causas neurológicas del mareo al levantarse o cambiar de posición pueden ser variadas, y suelen estar relacionadas con disfunciones en el sistema nervioso central o periférico, así como con trastornos que afectan la capacidad del cerebro para mantener el equilibrio y la regulación adecuada de la presión arterial. A continuación, te detallo las principales causas neurológicas que podrían estar detrás de este síntoma:
1. Disfunción del sistema nervioso autónomo
El sistema nervioso autónomo controla funciones involuntarias del cuerpo, como la regulación de la presión arterial y el ritmo cardíaco. Cuando este sistema no funciona correctamente, puede generar problemas como hipotensión ortostática neurogénica. En este caso, el sistema nervioso no responde adecuadamente a los cambios de posición, lo que provoca una caída de la presión arterial y, por tanto, mareos al ponerse de pie o cambiar de posición.
- Enfermedad de Parkinson: Esta enfermedad neurodegenerativa puede afectar el sistema nervioso autónomo, provocando dificultad para regular la presión arterial de manera adecuada, lo que puede llevar a hipotensión ortostática.
- Atrofia multisistémica (AMS): Esta es otra enfermedad neurodegenerativa que afecta tanto el sistema motor como el sistema autónomo, causando síntomas como la hipotensión ortostática persistente.
- Neuropatía autonómica: En condiciones como la diabetes o ciertas neuropatías periféricas, los nervios que controlan la regulación automática de la presión arterial pueden verse afectados, lo que conduce a una mala adaptación cuando el cuerpo cambia de posición.
2. Vértigo central
El vértigo central es un tipo de mareo que resulta de problemas en el cerebro, específicamente en las áreas que controlan el equilibrio, como el cerebelo o el tronco encefálico. En lugar de ser causado por problemas en el oído interno, como en el vértigo periférico, el vértigo central está relacionado con lesiones o disfunciones neurológicas. Las causas comunes incluyen:
- Accidente cerebrovascular (ACV): Un accidente cerebrovascular en el tronco encefálico o el cerebelo puede interrumpir las vías que regulan el equilibrio, causando mareos severos, dificultad para caminar, y pérdida del control motor al cambiar de posición.
- Esclerosis múltiple: Esta enfermedad autoinmune afecta el sistema nervioso central, y uno de los síntomas puede ser el mareo o el vértigo, especialmente si las lesiones se desarrollan en áreas cerebrales que controlan el equilibrio.
3. Vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB)
Aunque el VPPB es un trastorno periférico que afecta el oído interno, también puede considerarse en el contexto de causas neurológicas debido a su relación con el sistema vestibular, que conecta el oído interno con el cerebro. El VPPB ocurre cuando pequeños cristales en los canales semicirculares del oído se desplazan, causando vértigo intenso, especialmente al cambiar de posición. Aunque es benigno, puede ser muy molesto y requerir tratamiento con maniobras específicas de reposicionamiento.
4. Migraña vestibular
La migraña vestibular es una variante de la migraña que afecta el sistema vestibular, el cual está involucrado en el control del equilibrio. Esta condición puede provocar episodios de vértigo o mareo, que pueden desencadenarse al cambiar de posición, junto con otros síntomas típicos de migraña como dolor de cabeza, sensibilidad a la luz y náuseas.
5. Tumores cerebrales
Los tumores localizados en áreas del cerebro que regulan el equilibrio, como el cerebelo o el tronco encefálico, pueden provocar mareos o vértigo como síntoma inicial. Aunque es una causa rara, los tumores pueden interferir con las vías neurológicas que coordinan la postura y el equilibrio, lo que puede generar mareos persistentes al moverse o cambiar de posición.
6. Trastornos del sistema vestibular central
Además de los trastornos del sistema vestibular periférico (como el VPPB), el sistema vestibular central, que está ubicado en el cerebro, también puede verse afectado por condiciones neurológicas. Alteraciones en el tronco encefálico o el cerebelo, que reciben información del oído interno y ayudan a procesar el equilibrio y la orientación espacial, pueden generar mareos persistentes y pérdida del equilibrio.
7. Trastornos ansiosos y psicosomáticos
Los trastornos de ansiedad, como el trastorno de pánico o el trastorno de ansiedad generalizada, pueden producir síntomas físicos que incluyen mareos. En casos de ansiedad, la hiperventilación o el aumento de la tensión muscular pueden desencadenar sensaciones de mareo, especialmente al cambiar de posición. Además, existe una relación entre las áreas del cerebro responsables de la regulación emocional y el sistema vestibular, lo que puede amplificar la sensación de inestabilidad o vértigo en personas ansiosas.
8. Disautonomía
Este término se refiere a un grupo de trastornos que afectan la función del sistema nervioso autónomo, y puede estar asociado con enfermedades neurológicas como la fibromialgia, el síndrome de taquicardia ortostática postural (POTS) y otros síndromes autonómicos. Las personas con disautonomía experimentan dificultades para mantener la presión arterial y el ritmo cardíaco estables, lo que resulta en mareos frecuentes al cambiar de posición.
El mareo al levantarse o cambiar de posición es una sensación que muchas personas han experimentado en algún momento de su vida. Este fenómeno, aunque en la mayoría de los casos es benigno, puede generar preocupación y afectar la calidad de vida. Como neurólogo especializado en la atención de síntomas neurológicos, quiero ayudarte a entender las posibles causas detrás de este mareo y ofrecerte información valiosa para que puedas manejarlo de manera más efectiva.

¿Por qué ocurre el mareo al cambiar de posición?
Existen varias razones por las cuales podrías sentirte mareado al levantarte rápidamente o al cambiar de posición de manera brusca. Una de las causas más comunes es la hipotensión ortostática. Esta condición se presenta cuando la presión arterial baja de manera abrupta al pasar de una posición sentada o acostada a una posición de pie, lo que provoca que el cerebro no reciba suficiente sangre momentáneamente. El resultado es una sensación de mareo o vértigo, que generalmente dura unos pocos segundos.
En condiciones normales, el sistema nervioso autónomo regula automáticamente la presión arterial cuando cambias de posición, pero en algunas personas este proceso puede no ser tan eficiente, lo que da lugar a la hipotensión ortostática. Esta situación puede deberse a factores como:
- Deshidratación:
La falta de líquidos en el cuerpo reduce el volumen sanguíneo, lo que disminuye la capacidad del cuerpo para mantener una presión arterial estable al levantarse.
- Problemas cardiovasculares:
En algunas personas, condiciones como insuficiencia cardíaca, arritmias o problemas valvulares pueden afectar la capacidad del corazón para bombear sangre de manera adecuada al cerebro al cambiar de posición.
- Medicamentos:
Ciertos fármacos, como los diuréticos, antidepresivos o medicamentos para la presión arterial, pueden contribuir al desarrollo de hipotensión ortostática.
- Desórdenes neurológicos:
Algunas condiciones neurológicas, como la enfermedad de Parkinson, las neuropatías periféricas, y trastornos del sistema nervioso autónomo, pueden interferir con la regulación normal de la presión arterial.
¿Qué hacer si experimentas mareos al cambiar de posición?
Si experimentas mareos ocasionales al levantarte, algunos cambios en tu estilo de vida podrían ayudarte a reducir su frecuencia y severidad:
- Levántate despacio:
En lugar de levantarte de golpe, intenta hacerlo de manera gradual. Si estás acostado, siéntate primero unos segundos antes de ponerte de pie.
- Hidrátate adecuadamente:
Mantén una buena ingesta de líquidos durante el día para evitar la deshidratación.
- Revisa tus medicamentos:
Si tomas medicamentos que podrían estar relacionados con el mareo, consulta con tu médico para ajustar la dosis o cambiar el tratamiento si es necesario.
- Fortalece tu sistema cardiovascular:
La práctica regular de ejercicio aeróbico puede ayudar a mejorar la capacidad de tu cuerpo para regular la presión arterial al cambiar de posición.
- Consulta con un especialista:
Si los mareos son frecuentes, prolongados o vienen acompañados de otros síntomas como pérdida de conciencia, visión borrosa o confusión, es importante buscar atención médica. Un neurólogo podrá realizar una evaluación más profunda para determinar si existe un trastorno subyacente, como una disfunción del sistema nervioso autónomo, que requiera tratamiento especializado.
Conclusión
El mareo al levantarse o cambiar de posición puede ser incómodo, pero en la mayoría de los casos tiene causas manejables y tratables. Si bien algunas situaciones pueden ser el resultado de cambios transitorios, es esencial prestar atención a los síntomas persistentes o severos. Como neurólogo, te recomiendo que escuches a tu cuerpo, ajustes tus hábitos diarios y busques una evaluación médica si es necesario. La salud neurológica es compleja, pero con el cuidado adecuado, puedes retomar el control y vivir con mayor bienestar.
