¿Qué provoca los movimientos anormales?
Autor: Giovana Femat Roldán
Los movimientos anormales, aunque podrían parecer triviales a primera vista, podrían ser el signo de una afección neurológica subyacente. Es esencial que la persona comprenda las causas, los síntomas y los tratamientos disponibles. En Neurocenter, se especializa en el diagnóstico y tratamiento de estas afecciones. A continuación, se presenta una guía exhaustiva sobre este tema.
Las causas neurológicas de los movimientos anormales son variadas y pueden ser resultado de alteraciones en diferentes partes del sistema nervioso. A continuación, se detallan algunas de las causas más comunes:
- Enfermedad de Parkinson:
Se debe a la degeneración de las células nerviosas en una parte del cerebro llamada sustancia negra, lo que lleva a una disminución de la dopamina, un neurotransmisor vital para el movimiento.
- Corea de Huntington:
Es un trastorno hereditario que causa la muerte de las células cerebrales. Los primeros síntomas suelen incluir movimientos incontrolados.
- Distonía:
Es causada por disfunciones en los ganglios basales, áreas del cerebro que regulan la contracción muscular. Esto lleva a contracciones musculares prolongadas, que pueden causar movimientos y posturas anormales.
- Tics y Síndrome de Tourette:
Aunque la causa exacta no se conoce, se cree que involucran alteraciones en ciertas áreas del cerebro y desequilibrios de neurotransmisores.
- Parálisis Cerebral:
Es el resultado de un daño cerebral que ocurre antes, durante o poco después del nacimiento. Afecta la capacidad del cerebro para controlar los músculos.
- Medicamentos y Drogas:
Algunos fármacos, como los antipsicóticos, pueden causar movimientos anormales, conocidos como discinesias tardías.
- Lesiones Cerebrales:
Lesiones en ciertas áreas del cerebro, como los ganglios basales o el cerebelo, pueden resultar en movimientos anormales.
- Enfermedades del Cerebelo:
El cerebelo es responsable de la coordinación del movimiento. Las enfermedades o lesiones en esta área pueden causar ataxia, que se manifiesta como descoordinación y torpeza.
- Trastornos Metabólicos y Genéticos:
Algunos trastornos, como la enfermedad de Wilson, afectan el metabolismo de ciertos minerales y pueden provocar movimientos anormales.
- Infecciones:
Algunas infecciones, como la fiebre reumática, pueden afectar el cerebro y causar corea.
Cada uno de estos trastornos y enfermedades tiene características y tratamientos específicos. Si alguien sospecha que tiene un movimiento anormal o nota síntomas en un ser querido, es crucial buscar atención médica especializada, como la que ofrece Neurocenter, para obtener un diagnóstico adecuado y orientación sobre el tratamiento más adecuado.

Síntomas Comunes
Los movimientos anormales pueden manifestarse de diversas maneras dependiendo de la causa subyacente y la región del sistema nervioso afectada. A continuación, se describen algunos de los síntomas más comunes:
- Tremores:
Oscilaciones rítmicas de una parte del cuerpo. Pueden presentarse cuando el cuerpo está en reposo o durante un movimiento intencionado.
- Atetosis:
Se caracteriza por movimientos lentos, sinuosos y continuos, principalmente en las manos y los dedos.
- Corea:
Movimientos rápidos, repentinos, incontrolados e irregulares que pueden afectar cualquier parte del cuerpo, incluidas las extremidades, el rostro y el tronco.
- Distonía:
Contracciones musculares sostenidas que causan torsiones, posturas anormales o movimientos repetitivos. Puede ser focal (afecta solo una parte del cuerpo) o generalizada.
- Mioclono:
Sacudidas o espasmos musculares rápidos y breves. Pueden ser lo suficientemente leves como para no afectar la funcionalidad o lo suficientemente severos como para ser incapacitantes.
- Balismo:
Movimientos bruscos, violentos y de gran amplitud que suelen afectar las extremidades.
- Tics:
Movimientos o sonidos repentinos e involuntarios que se repiten regularmente. Los tics motores simples son movimientos breves, como un parpadeo, mientras que los tics motores complejos pueden involucrar varios grupos musculares, como saltar.
- Bradicinesia:
Lentitud de movimientos. Es un síntoma cardinal en enfermedades como el Parkinson.
- Rigidez:
Resistencia al movimiento pasivo de una articulación. En el caso de la enfermedad de Parkinson, a menudo se describe como «rigidez en tubo de plomo».
- Espasticidad:
Aumento del tono muscular que causa una resistencia al movimiento pasivo, común en afecciones como la parálisis cerebral o después de un accidente cerebrovascular.
- Ataxia:
Descoordinación de movimientos, manifestada por torpeza, inestabilidad o alteración en la marcha.

Tratamiento y Neurorehabilitación
La buena noticia es que muchos movimientos anormales son tratables. En Neurocenter, se utiliza un enfoque multidisciplinario:
- Medicamentos: Ayudan a controlar o reducir los síntomas.
- Terapia Física: Mejora la movilidad y reduce los espasmos.
- Terapia Ocupacional: Ayuda a la persona a desarrollar habilidades para realizar actividades diarias.
- Terapia del Habla: Para aquellos con afecciones que afectan la voz o la deglución.
- Cirugía: Como la estimulación cerebral profunda, puede ser beneficiosa para algunas condiciones.