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¿Qué son los pares craneales y cómo detectar si están dañados?

Autor: Giovana Femat Roldán

¿Qué son los pares craneales y cómo detectar si están dañados?

Los nervios craneales son un grupo de doce nervios que salen directamente del cerebro y no de la médula espinal como la mayoría de los otros nervios del cuerpo. Estos nervios se encargan de controlar muchas de las funciones básicas que usamos todos los días: oler, ver, mover la cara, comer y hablar. 

Cada nervio craneal tiene asignado un número romano (I al XII) y un nombre. Dependiendo de cuál esté dañado pueden aparecer distintos síntomas neurológicos. Durante la exploración neurológica en la consulta médica, el doctor evalúa si estos nervios están funcionando correctamente. Para esto se utilizan diferentes pruebas clínicas y observaciones. 

A continuación, se describe la función de cada uno de los nervios craneales y qué puede pasar si se dañan. 

I. Nervio olfatorio 

Este nervio permite el sentido del olfato. Si hay daño neurológico, la persona puede perder este sentido (anosmia), pero a veces pasa desapercibido. Puede ser una señal temprana de enfermedades como el Parkinson. 

II. Nervio óptico 

Es el responsable de la visión y cuando falla, puede haber pérdida parcial o total de la vista. También se presenta visión doble si una lesión afecta la coordinación con otros nervios. El reflejo pupilar (respuesta pupilar a la luz) también puede alterarse. 

III. Nervio oculomotor, IV. Nervio troclear, VI. Nervio abducens 

Estos tres nervios controlan el movimiento de los ojos. Si uno de ellos no funciona correctamente, los ojos se mueven anormalmente o se quedan quietos, causando visión doble, dificultad para enfocar y caída del párpado.

V. Nervio trigémino 

Este nervio tiene dos funciones: da sensibilidad a la cara (lo que sentimos en la piel) y ayuda a mover los músculos para masticar. Si se daña, puede haber pérdida de sensibilidad facial o dolor intenso, como en la neuralgia del trigémino. 

VII. Nervio facial 

Este nervio controla los músculos de la cara y también participa en el sentido del gusto en la lengua. Una alteración de este nervio puede causar parálisis facial, como ocurre en la parálisis de Bell.

VIII. Nervio auditivo (también llamado nervio vestibulococlear) 

Este nervio ayuda en la audición y el sentido del equilibrio. Si se afecta puede haber zumbidos en el oído, pérdida de audición o vértigo (sensación de que todo da vueltas).

IX. Nervio glosofaríngeo y X. Nervio vago 

Ambos trabajan juntos en funciones como deglutir y hablar. Una lesión puede presentarse como disfagia (dificultad para tragar), y disartria (dificultad para pronunciar palabras claramente). El nervio vago también regula funciones internas como la frecuencia cardíaca y respiratoria. 

XI. Nervio accesorio 

Este nervio controla ciertos músculos del cuello y hombros. Si se dañan, la persona puede tener dificultad para levantar los hombros o girar la cabeza hacia los lados. 

XII. Nervio hipogloso 

Este nervio mueve la lengua. Si no funciona correctamente, la lengua puede desviarse hacia un lado al sacarla y también afectar el habla y la deglución. 

Para detectar si hay un problema en alguno de los nervios craneales, el médico realiza una evaluación neurológica. Esta evaluación incluye una serie de pruebas clínicas simples pero efectivas. Por ejemplo: 

  • Pedir a la persona que huela algo para revisar el nervio olfatorio. 
  • Revisar la agudeza visual y el reflejo pupilar para el nervio óptico. 
  • Observar los movimientos oculares para detectar anormalidades. 
  • Tocar el rostro con objeto para evaluar la función del nervio trigémino.
  • Pedirle a la persona que haga muecas para revisar el nervio facial. 
  • Evaluar la función auditiva en el interrogatorio.
  • Observar cómo deglute y cómo habla la persona, para revisar el nervio vago y glosofaríngeo.
  • Pedir que saque la lengua o que gire el cuello para evaluar los nervios accesorio e hipogloso.

Algunos síntomas neurológicos como la disfagia, la disartria, la visión doble, la parálisis facial o la pérdida de sensibilidad en la piel de la cara, pueden ser signos claros de que uno o más nervios craneales están afectados.

En resumen, los nervios craneales son fundamentales para muchas funciones que damos por sentado. Detectar estas alteraciones a tiempo, mediante una buena exploración neurológica y evaluación neurológica de cada uno, permite buscar las causas y tratarlas adecuadamente. Si una persona presenta cambios súbitos en su cara, voz, visión o al tragar, debe consultar a su médico ya que puede tratarse de un daño neurológico que requiere atención inmediata.